El vizconde demediado / Italo Calvino

Portada de El vizconde demediado, de Italo Calvio. Ed. Siruela, 20ª ed., 2019. Colección Biblioteca Calvino, v.4.

Qué maravilla es volver a Italo Calvino, siempre. Esta vez le ha tocado el turno a El vizconde demediado, el primer libro de la trilogía Nuestros antepasados (los otros dos son El barón rampante y El caballero inexistente), que por fin he completado. El regusto que dejan los tres libros puede durar toda la vida.

El señor Italo se afianza como uno de mis prefes, uno de los autores cuyas historias son de obligada lectura. Porque a pesar de tener siempre algo de trágico y de cruel, la narración y sus personajes de cuento ahondan en esos aspectos de la naturaleza humana que tanto me gustan. Habla de la búsqueda del bien y de la existencia del mal. Plantea situaciones inverosímiles, en un principio, pero Calvino lo desarrolla de tal modo que todo te parece normal.

Cuando te acercas a Nuestros antepasados, te crees que hubo un niño que decidió no volver a bajarse del árbol y vivió ahí para siempre, que hubo un valiente caballero bajo cuya armadura no existía ningún cuerpo y que hubo un hombre que fue partido en dos y cada parte sobrevivió por separado. Esto último es el eje central de El vizconde demediado.

«A veces uno se cree incompleto y es solamente joven».

Italo Calvino

A pesar de que esta es la tercera entrada sobre Italo Calvino en el blog, no había investigado demasiado su biografía hasta ahora. Cualquiera adivinaría que era italiano, pero lo de que nació en Cuba (en 1923) ya no lo acertaría tanta gente. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial lo intentó reclutar el ejército italiano, pero desertó y se unió a la resistencia italiana. Sus padres eran antifascistas y él siguió su ejemplo.

Después, tras terminar la guerra, llegó su primer trabajo en una editorial, momento en que abrazó las letras para no soltarlas nunca. En 1947 publicó su primera novela, El sendero de los nidos de araña (también disponible en la misma colección de Siruela), de las doce que nos dejó como legado. Además, no son pocos los cuentos ni los ensayos que publicó, y a pesar de no ser yo muy de cuentos, Bajo el sol jaguar me flipó. Está más que recomendado. Y quizá me anime algún día a leer Las cosmicómicas.

Al ponerme a mirar su bibliografía me doy cuenta de lo poco que lo conozco todavía. No he leído casi nada y todo me ha flipao, así que o he tenido mucha suerte o Italo Calvino es un maestro. Creo que hay consenso sobre lo segundo, así que seguiré recorriendo sus caminos (fantásticos o no).

Medardo Terralba, el vizconde demediado

«Miraba en el cielo las estrellas de Bohemia, pensaba en su nuevo grado, en la batalla del día siguiente, y en la patria lejana, en el crujido de cañas de sus torrentes. Su corazón no sentía nostalgia, ni dudas, ni aprensión. El mundo para Medardo era todavía algo entero e indiscutible, como su propia persona».

Medardo de Terralba se convertirá en «El vizconde demediado» cuando un cañonazo lo parta en dos, de manera vertical, con una equidad y precisión perfectas. Una de las mitades sobrevive y regresa al pueblo hecho un nerón, ocultando siempre su lado ausente. Cortando el mundo a la mitad.

Al poco tiempo, cuando ya todo el pueblo vivía atemorizado y dominado por el cruel vizconde, regresa la otra mitad, que también consiguió vivir. Esta otra mitad en nada se parece a la primera, no pueden ser más antagónicas: son la maldad y la bondad personificadas; sin que una parte tenga rastro alguno de la otra.

Vizconde demediado - Geraro Delgado del Collado

Esta imagen la he sacado de un blog que contiene muchas otras ilustraciones sobre El vizconde demediado. Merece mucho la pena echarles un vistazo.

Asumo que la autoría es de Gerardo Delgado del Collado. Mis diez.

Si al tema de la lucha entre el bien y el mal le sumamos la capacidad del autor para construir cuentos fantásticos que sirven de excusa para analizar al ser humano, el resultado es una historia para paladear como (y con) unos buenos churros con chocolate en año nuevo. Es más, creo que es una historia que podría ser contada a niños pequeños, aunque reconozco que tiene algunos momentos bastante hardcore.

Érase una vez un vizconde demediado…

Italo Calvino inventa como nadie. Empleando los elementos clásicos de las fábulas consigue entusiasmar al lector adulto gracias a lo trascendente de los temas que aborda, mientras te hace viajar a castillos, asistir a duelos motivados por poder, amor o simple deber entre caballeros, ser testigo de conspiraciones, revueltas, batallas y te presenta a las víctimas y a los verdugos.

A la par que te dejas llevar por las aventuras y desventuras de los personajes, ves cómo disecciona al ser humano con sus motivaciones y su forma de actuar en consecuencia. Te hace pensar y asentir con la cabeza mientras lees, doblar páginas y subrayar párrafos. El tema principal de esta obra plantea un Yin-Yang sin puntos pequeños, algo que —como todo el mundo sabe— no pinta bien. Siempre tiene que haber algo bueno en lo malo y viceversa, ¿no? Pues Italo Calvino consigue esquivar el problema y encontrarle la solución, y la explicación, y así restaura el Yin-Yang. ¿Cómo no me iba a flipar la novela si me regala este mensaje tan aristotélico? (Aurea mediocritas)

Esto no es una recomendación, es una lectura obligatoria.


«Hacia cualquier parte que me volviera, Trelawney, Pietrochiodo, los hugonotes, los leprosos, todos estábamos bajo el signo del hombre demediado, era él el amo a quien servíamos y del que no conseguíamos liberarnos».

«—Empiezo a entender que sois demasiado tiernecito, y en lugar de tomarla con vuestro otro trozo por todas las canalladas que monta, casi parece que tengáis piedad de él.
—¿Cómo no tenerla? Sé lo que significa ser la mitad de un hombre; no puedo dejar de compadecerlo».

«No hay noche de luna en la que en los ánimos malvados las ideas perversas no se enredan como nidadas de serpientes, y en la que en los ánimos benéficos no broten lirios de renuncia y entrega. Así, entre los precipicios de Terralba, las dos mitades de Medardo sacaban atormentadas por ansias opuestas».

4 comentarios en «El vizconde demediado / Italo Calvino»

  1. Buena pinta tiene. De Calvino solo he leído «El barón rampante» que me encantó (no sabía que formaba parte de una trilogía junta a esta y El caballero inexistente, sin leer ninguna de las dos, ni que nació en Cuba), y también una historia muy breve que se titulaba «Palomar» y ya no me gustó tanto. Lo recuerdo como un escritor refinado de pluma elegante, quizás debería retomarlo algún día con lo que cuentas…

    *De italianos, contemporáneo suyo más o menos, ¿te suena un tal Gesualdo Bufalino? (en caso negativo, no te lo pierdas 😉

    1. El de «Palomar»no lo he leído, pero si te encantó «El barón rampante» te auguro otros dos encantamientos con «El caballero inexistente» y este que nos ocupa del vizconde. Te van a encantar, retómalo y no tardes. Además, son novelitas muy cortas (casi cuentos largos), te las vas a ventilar en nada (así que cuidao: que cuando se cacaban, se acaban). De Buffalino me leí, en 2020, la Perorata del apestado, pero no he leído nada más. Fue bastante intenso, ja, ja, ja. Agradezco algún título por el que seguir si eso. 😀
      Mi otro italiano prefe (ya más cercano a nuestro tiempo) es Baricco. ♥

      1. Pues la verdad que dan ganas de leer las otras dos para, al menos, completar la trilogía. De Bufalino también he leído «Perorata del apestado» (leo tu reseña en otro momento que ya veo que pones enlace) y además «Argos el ciego» y mi preferida «Las mentiras de la noche», todas pilladas en bibliotecas porque creo que en Anagrama no las han reeditado (aunque me suena ver alguna complicación en librerías, creo…), algo escribí sobre él en mi blog pero ponte a buscarlo entre el caos, jajjaaa….
        Baricco pasopalabra :-), leí «Seda» y no me gustó (aunque me consta que tiene muy buena prensa, que le vamos a hacer). Salut!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *