Gordo de Porcelana / David Pascual (Mr. Perfumme)

Portada de «Gordo de Porcelana», de David Pascual (aka Mr. Perfumme). Ed. Temas de Hoy, 1ª ed. mar. 2021. V. 65.
Portada de «Gordo de Porcelana», de David Pascual (aka Mr. Perfumme). Ed. Temas de Hoy, 1ª ed. mar. 2021. V. 65.

Hoy traigo la reseña de Gordo de Porcelana, novela de David Pascual (aka Mr. Perfumme), y que a estas alturas del año, creo que puedo afirmar que va a estar entre mis diez lecturas preferidas de 2021: me ha flipao. La historia que nos plantea es cruda y plagada de crítica, pero viene envuelta en una membrana surrealista de plástico de colores chillones. Con ese filtro y el tono que emplean las diferentes voces narrativas, el autor consigue que, a pesar de lo chunga es en muchos momentos, te partas la caja leyendo.

murió en una reyerta en un bar cuando yo era aún muy pequeña. En nuestro barrio. Le metió dieciocho puñaladas un toxicómano. Alabada sea la Virgen de la Puñalá, patrona de los yonquis vengadores […] era un hijo de puta

Quien se acerque a esta novela encontrará multitud de referencias culturales, populares y de hemeroteca de los noventa. También a unos protagonistas difíciles de olvidar (¡ay la Dolo!) cuyas caras vas descubriendo a lo largo del libro (están retratados por el propio David Pascual, que también dibuja). Mola mucho cuando aparece uno nuevo y dices: «joder, exactamente como me lo había imaginado». Supongo que es lo que se consigue cuando se «perfila» bien a un personaje, ¿no?

El estilo en Gordo de Porcelana es transparente, espontáneo e imaginativo. Resulta difícil mezclar todos los elementos presentes en esta novela de forma que queden integrados y formen un conjunto: Mr. Perfumme consigue que encajen con toda naturalidad. Como os decía, me ha dejado loca y me ha encantado.

De Mr. Perfumme a David Pascual

A decir verdad, hasta que no comencé a ver esta novela recomendada por las redes literarias en las que buceo, no conocía al autor. David Pascual eikeiei Mr. Perfumme (1981, Valencia) es un tipo que además de escribir novelas, escribe guiones y dibuja. Hay pruebas de todo ello en Gordo de Porcelana y ese despliegue de skills (estilos) hay que aplaudirlo. A lo hombre orquesta, pero bien (de hecho, también le pega a la música).

Esta no es ni de lejos su primera novela, es la quinta, pero la primera en una editorial tocha y además publicada con su nombre en vez de seguir empleando su seudónimo. Según afirma en una entrevista en «elemmental» (está guay, os recomiendo leerla), fue «una decisión consensuada porque la verdad es que Mr. Perfumme es un nombre bastante ridículo», ja, ja, ja. En Ediciones Contrabando tiene publicadas Saber matar (2018) y Una pequeña llama en mitad de un terrible incendio (2017) como su alias. Me iré haciendo con ellas antes o después.

Resulta curioso que, sin pretenderlo, las dos últimas reseñas que he subido pertenecen a la misma editorial, Temas de hoy, del grupo Planeta. Visto lo visto, tendré que darle un buen repaso a su catálogo y estar atenta a las novedades que aparezcan. Lo pongo en pequeño porque parece contenido publicitario, pero no lo es, ja, ja, ja. Solo quiero daros pistas.

Gordos de Porcelana, Dolo, Matías y grupos revolucionarios

Gordo de porcelana es «un gato que viene del espacio para salvar a los niños de la Tierra de la esclavitud» creado por Dolo, la protagonista de esta novela. Por fortuna para ella, su peculiar gato cósmico lo petó en Japón como anime y hoy vive de ello, incluídas las ganancias fruto de la venta de todo tipo de merchan.

Sin embargo, Dolores ha tenido una infancia durísima en el seno de una familia que no puede ni denominarse desestructurada, ahí no había estructura, estaba más bien triturada. El pasado que arrastra hace honor a su nombre, demasiado sufrimiento la ha dejado al filo de la cordura, y a pesar de ello tiene un marido que es un santo Job y una hija. Peor suerte tuvo su hermano Matías, que sucumbió a ese abismo hace tiempo y es, junto a Dolo, uno de mis personajes preferidos de la novela. Ambos están marcados de por vida.

No tengo ni idea de cuánta era la aberración que llevaba mi familia de fábrica, en los genes y en la sangre, y cuánta fue aprendida por el camino.

En Gordo de Porcelana se narran las memorias de Dolo y sus desparrames, hasta alcanzar el punto temporal en que se desarrollan el resto de acontecimientos que tienen lugar de forma paralela entre sí. Dolo está inspirada en un personaje real, que se menciona muchas veces en otros artículos o entrevistas, pero creo que —al menos, yo— no quiero destripároslo. Ya lo descubriréis.

Surrealismo sucio de David Pascual

«¿Pero cómo puedo estar partiéndome el culo con la tragedia y el drama que estoy leyendo?» Pues porque está contado de forma muy inteligente y graciosa. Se plantea una historia de profundo dolor, contada en primera persona con mucho desparpajo (te ríeh). De forma paralela está la narración escrita por Matías, uno de los hermanos de Dolo (gran personaje de la novela por el que he sufrido y con el que me he reído otro tanto). Y luego está lo del movimiento revolucionario de coqueros y los gordos de porcelana, donde impera la segunda persona.

Casi sin daros cuenta, ya no erais tres toxicómanos delirando sobre piedras azules, sino un ejército de yonquis ricos e influyentes dispuestos a hacer lo que Lola flores os pidiera.

Además del juego que ofrece el empleo de varias voces, a esto se le pueden añadir epístolas (vale, cartas), partes guionizadas, viñetas y retratos de los personajes. Hay un gran despliegue de técnicas y eso mola, demuestra pericia. Los monólogos de la novela están guapísimos, incluso se mira al lector frente a frente en ocasiones. Acojona un poco.

Os miro y me pregunto a quién venís a ver. […] Os miro y detecto todos vuestros tics. Sé quiénes venís por primera vez. Sé quiénes estáis deseosas de ver a vuestro familiar y quiénes queréis salir corriendo. Porque he estado aquí mil veces antes que vosotras.

¿Qué decir de los diálogos? Ágiles, frescos, auténticos, creíbles a pesar de lo loco que es todo: me he reído mucho (en especial ante las conversaciones con su psicóloga).

Gordo de Porcelana ha quedado redonda, virtuosa, adictiva. Tiene pinta de que la regalaré en más de una ocasión. Recomendadísima a todos aquellos que quieran experimentar esto del surrealismo sucio. Larga vida al Cacaomeister.

El Cacaomeister es un coctel que me he inventado que consiste en mezclar batido de chocolate con Jägermeister y que sirve para olvidarte de tus problemas actuales y para tener problemas nuevos con tu familia y para ponerte muy borracha y que todo el mundo vea cómo eres realmente y lo poco que se puede confiar en ti.


Algunos fragmentos de Gordo de Porcelana

Parecía una cena navideña de pacientes a los que han suprimido el Prozac

de repente estaba en los pósteres de los adolescentes, hacía anuncios de cereales y de natillas. Compré un casino en Marina d’Or. Me metía más coca de la que debía, lo típico. Me puse tetas. Descubrí que también podía tirar rayos por los ojos, cosas así. Empecé a salir por ahí con Amy Winehouse, creo, o con otra que se le parecía, porque la verdad es que no me acuerdo de nada guay de aquella época.

La España de la construcción y de las postales playeras, la de las fotos de paellas y suecas en tetas. Plástico de todos los colores posibles. Sombrillas azules, flotadores amarillos, toallas verdes, sombrillas rojas, patos amarillos. Era como una alucinación. Cientos de tuppers rellenos de macarrones con tomate, de tortilla de patatas; decenas de lomos empanados en fantástico papel de plata.

Y no me extraña que la quisieras. Lola Flores dijo otra cosa que a mí siempre me ha gustado mucho, creo que fue mientras la entrevistaba el Loco de la Colina, dijo: «El brillo de los ojos no se opera». Y qué razón tenía.

Hay cierto placer burgués en que los parias nos revelemos como lo que de nosotros se espera, como brutos, como bestias. Como animales de circo.

4 comentario en “Gordo de Porcelana / David Pascual (Mr. Perfumme)

  1. Me has enganchado a este libro, tendre que leerlo.
    Mil gracias por toda la informacion que nos das.

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